jueves, 1 de marzo de 2007

Memoria

Leo en el blog de Daniel Isaac que la asociación Dones del 36 se disuelve porque sus miembros, que se han dedicado hasta ahora a recordarnos a todos lo que sufrieron las mujeres que vivieron la guerra civil, son demasiado mayores para seguir con los compromisos que les impone esta labor de concienciación. Todo esto me ha hecho pensar en mi abuelo y sus historias.

Mi abuelo tiene 93 años. Cuando estalló la guerra civil tenía 23 , estaba casado y tenía una hija (mi tía). Se fue a cavar trincheras al bando republicano. Le capturaron y estuvo en un campo de concentración que montaron en la plaza de toros de Valencia. Luego, no sé cómo, pudo volver. Su hermano murió en la guerra.

Mi abuelo se acuerda muy bien de todo porque, a pesar de ser tan mayor, está como una rosa y completamente lúcido (se ve todos los telediarios, menos el de Tele-Espe, y despotrica como el que más, menudo es), pero no va a vivir eternamente, y esos recuerdos nos quedarán a nosotros, sus nietos, y nosotros se lo contaremos a nuestros hijos y de alguna manera esa memoria pervivirá, a pesar de los que intentan borrar, como si no hubiese sucedido, el episodio más negro de nuestra historia reciente.

Lo que yo me pregunto es qué va a pasar a partir de ahora. La mayoría de la gente que luchó en la guerra civil y sobrevivió es ya muy mayor o ha muerto. Dentro de poco no quedará nadie para dar testimonio real de lo que pasó en aquella época. Si ahora a nuestro gobierno le cuesta tanto sacar una ley que haga justicia a toda la gente que sufrió esa guerra ¿qué pasará dentro de 20 años, cuando todos los que vivieron eso de cerca hayan muerto? Si ya estamos olvidando, o más bien algunos quieren olvidar, ¿qué pasará cuándo los que lo soportaron ya no estén aquí para recordárnoslo?

Desde aquí, muchos besos a mi abuelo, del que estoy muy orgullosa.

4 comentarios:

Daniel Isaac dijo...

Qué hermoso Scout...

Cuida a tu abuelo!!!

Y que siga dando guerra por mucho tiempo!

Scout Finch dijo...

Muchas gracias majo. Yo le cuido mucho, pero la verdad es que no le hace falta ni tiene ganas de que le cuiden. Vive en un pueblo de Madrid, con mi prima Marta, y el otro día se puso a partir leña para la estufa. Es muy bruto y no hace caso de nadie. Espero que siga así de lúcido y con esa energía mucho tiempo.

¡Saludos!

Memecio dijo...

No te preocupes. Siempre quedará quien, como tú o como yo, no deje que el olvido difumine la realidad. Y tenemos esta herramienta tan potente, como un blog, que permite fosilizar y difundir las ideas para que duren muuuuuuucho.
Es lo mínimo que merecen tu abuelo y miles como él.
Salud.

Scout Finch dijo...

Eso espero, Memecio. Pero según están las cosas de crispadas, no sé que va a terminar pasando. Se está empezando a criminalizar a parte de la población por sus ideas, y eso siempre es peligroso.

¡Saludos y salud!