Por fin le han dado el Oscar a Martin Scorsese. Ya era hora. "Infiltrados" es un películón, aunque sea un remake de una película oriental, y se lo merece. Lo que es una pena es que Leo no se haya llevado el galardón. Me encanta ese chico y espero que la Academia no tarde mucho en reconocer su trabajo. No he visto la película de Forrest Whitaker, así que no puedo opinar.
Lo de Penélope Cruz estaba cantando, aunque simplemente la nominación ya es un premio en sí. De todas maneras, los españoles hemos triunfado con esos galardones en categorías "menores".
Como os podéis imaginar, no me tragué la ceremonia. Primero porque no tengo Digital + (ni ganas de tenerlo; me niego a pagar por ver la tele) y aunque así fuese, no me habría quedado hasta las tantas a verlo porque me levanto a las 6:40 de la mañana. Y los lunes son mortales porque, como soy una vaga, los domingos me echo la siesta y por la noche no duermo bien. Yo lo intento, de verdad. Después de comer digo: "Me voy a poner un ratito con el ordenador o a leer o a ver "El hormiguero" o..." y al final caigo de cabeza en la cama. Si no llegase los días de diario a mi casa a las 20:15 seguro que resistía mejor la tentación de la siesta del fin de semana. Vamos, que la culpa la tiene el señor gerente de mi empresa, que es un burro y se niega a cambiarnos el horario (je je).
Bueno, que se me va la pinza. Que me parece muy mal lo de Leo y genial lo de Scorsese. Lo demás, francamente, me da igual.